VIVA ELLAS: DIANA VREELAND
07 de Diciembre · 2020

VIVA ELLAS: DIANA VREELAND

¿La escuchaste nombrar alguna vez? ¿Tenes idea que le vimos de especial para acercártela hoy? CO NO CE LA, Sabemos que te va a interesar.

Hoy te presentamos (si es que sea la primera vez que la sentís nombrar) a Diana Vreeland. Nació en París, de madre americana y padre británico, el 29 de julio de 1903 y murió a los 86 años de edad en NYC, con un paso por el planeta más que interesante.
Ella fue una reputada editora de moda, y estuvo detrás de las más reconocidas revistas, Vogue y Harper´s Bazaar. A su vez publicó dos libros: Allure –donde compartía todas sus inspiraciones y sus fetiches– y D.V. –la autobiografía–. Era dueña de una mirada única, capaz de descubrir nuevos talentos donde otros no lo encontraban.

En 1914, a sus 11 años de edad, toda su familia se traslada a Nueva York y allí, años más tarde, se conoce con Reed Vreeland, un acaudalado banquero, que se convierte en su marido. Tras casarse el matrimonio cambió su residencia de Londres a Nueva York y fue a finales de la década de 1930 cuando Carmel Snow (editora de la edición estadounidense de Harper's Bazaar desde 1934 hasta 1958) vio a Diana bailando en la pista de baile del Hotel St. Regis con un outfit abrumador y las mejillas encendidas de rubor rojo.
Carmel instó a Diana a trabajar con ella como editora de moda en Harper’s Bazaar, propuesta que Vreeland aceptó y fue editora de moda de dicha revista entre 1936 y 1962. Original, fantástica, déspota, elegante, abundante, exagerada en todo lo que hizo, convirtió las revistas femeninas en un reflejo de lo que ella era: puro espectáculo.

Cuando Carmel Snow se fue, ni siquiera pensaron en ella para sustituirla, por lo cual abandonó su puesto en Harper´s y se mudó a Vogue para empezar de nuevo. Diana adoraba la irreverencia y en base a ello constituyó un producto exquisito. La revista, poco conocida hasta ese momento, explotó en sus manos. Lamentablemente sus derroches y costosos deseos fueron el motivo por el cual fue despedida del puesto en 1971. Pronto fue contratada como curadora de exposiciones del Costume Institute del Metropolitan Museum de Nueva York, donde trabajó hasta sus últimos días.

Respaldó a grandes figuras de la moda, cuando no eran conocidos, reconoció sus talentos y les brindo su confianza. Trabajó con Manolo Blahnik , Missoni, Twiggy, Richard Avedon, Veruschka y Mick Jagger. Una mujer que aun sin querer trabajar a favor del feminismo ayudó a cambiar el papel de la mujer.
Su trabajo estuvo influenciado por la moda, el arte, la música, la literatura y, la sociedad. Su sentido de la estética, más allá de su elegancia, era su don más valioso. Sabía combinar mejor que nadie los colores —sentía especial predilección por el rojo— y distinguía a la perfección cada tonalidad. Su carisma, diversión y talento la convertían en una mujer única que se abrió paso en el mundo de la moda para ser considerada, aun hoy como una referente en el mundo del estilo. Para cerrar, les comparto una de sus mejores frases que denotan el resumen de lo que ella consideraba que hacia especiales a todas las mujeres con estilo “Un vestido nuevo no te conduce a ninguna parte. Lo que importa es la vida que llevas con ese vestido”.

By MARULA

Viva la moda
VIVA ELLAS: DIANA VREELAND

¿La escuchaste nombrar alguna vez? ¿Tenes idea que le vimos de especial para acercártela hoy? CO NO CE LA, Sabemos que te va a interesar.
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