REFLEXVIVA: ¿POR QUÉ NOS AFERRAMOS TANTO A LAS PRENDAS?
24 de Junio · 2021

REFLEXVIVA: ¿POR QUÉ NOS AFERRAMOS TANTO A LAS PRENDAS?

¿Les pasa? ¿Les suena esta idea de tener prendas a las que no podemos dejar ir? En esta nota las invitamos a repensar este vínculo de sujetarnos a una prenda por lo que significa. ¡Sumate!

¿Por qué cada vez que abrimos nuestro ropero nos topamos con muchas prendas que están allí, habitando entre las demás, confundiéndonos con otras, pero que no podemos resignarnos a no tener más, aunque no vamos a usarlas nunca más? Me refiero a aquella ropa a la que nos aferramos emocionalmente.
¿Qué es lo pasa con esa remera que ya no usamos pero que no podemos dejar ir? Resulta que “esa remera me acompañó a un recital”, “ese vestido lo usó una amiga”, “con aquella campera lo conocí a tal”, “ese sweater era de mi abuela”, “pero el jean es de mi mama, lo usaba de joven”, “con esas zapatillas me fui de viaje a…” y así podría seguir la lista. Es una costumbre muy humana guardar ropa o accesorios que nos recuerden un momento importante de nuestras vidas.

Bien, remarquemos que la ropa cumple la función primaria de abrigarnos, por lo que nos acompaña todos los días al salir a la calle (salvo que seamos nudistas claro, ¿no?). Es decir que la mayoría de nuestros momentos vividos los atravesamos con prendas que nos acompañaron en la experiencia. Durante nuestras vidas son muchos los momentos o personas que nos marcan y que relacionamos directamente con una prenda que nos recuerda el hecho o ese ser querido, por lo que intentamos atesorar esos objetos para que ese recuerdo no se borre y poder mantenerlo fresco.
Resulta que muchas veces le concedemos una importancia relevante y emocional a lo material cuando en realidad es nuestro ser habitando en nuestro cuerpo y alma el que atraviesa esa vivencia, pero, inexplicablemente nos aferramos a un objeto para recordarlo. La llave real para transportarnos a ese instante o a esa persona, está en nosotras, no en la prenda en sí.
Sin embargo, juntar por juntar aquellas prendas solo por hacer acopio de la historia que cuentan, va a generar a través de los años, un cúmulo de ropa inútil en nuestros guardarropas. Sin uso porque nunca las vestiremos, ya no cumplen la necesidad primaria de abrigarnos, no por haber pasado de moda, sino porque las guardamos como tesoros. Nos aferramos a ellas para revivir lo que vivimos juntas o para abrazar a nuestros seres queridos.

La capacidad de mantener latentes esos recuerdos está en nuestra mente y no en algo físico. Esas prendas sólo nos atan a un recuerdo material que poco tiene de comparable con lo que la experiencia significó para nosotros. Ponemos mucho valor en algo que, al dejarlo ir, no se llevará nuestro momento o nuestra persona querida. Tal vez simplemente esa ropa sea una puerta para abrir el baúl de los recuerdos, pero conferirle la importancia de “personalizarla” nos convierte en deudores de respeto hacia algo material en vez de ser tesoreros de un recuerdo emocional en nuestra alma.
Hace un tiempo escuché a alguien decir, que no necesitamos de un objeto para recordar algo cuando ese instante se aferró en nuestros corazones para siempre. Vos, ¿Qué guardas en tu placard como tesoro? ¿Qué recuerdo revive?

By MARULA

Viva la moda
REFLEXVIVA: ¿POR QUÉ NOS AFERRAMOS TANTO A LAS PRENDAS?

¿Les pasa? ¿Les suena esta idea de tener prendas a las que no podemos dejar ir? En esta nota las invitamos a repensar este vínculo de sujetarnos a una prenda por lo que significa. ¡Sumate!
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