¿CANCELAR O NO CANCELAR?
20 de Julio · 2020

¿CANCELAR O NO CANCELAR?

Muchos ojos sobre lo que las marcas comunican. Simples pero contundentes comentarios que llevan a que el público forme una opinión y determinen el futuro de las marcas. Y, ¿que pasa con los diseñadores cuando esto ultimo sucede?

Por la pandemia del coronavirus muchos eventos de moda fueron cancelados, pero este término, en tiempos modernos hace referencia a otra cosa. ¿Qué pasa cuando un diseñador es cancelado por sus consumidores? ¿Puede volver a su estado anterior? ¿Hasta qué punto es moralmente correcto cancelar?
En tiempos de internet, cometer un error puede ser catastrófico. Las marcas y sus representantes realizan comentarios racistas, machistas y homofóbicos; las empresas apoyan a políticos; los diseñadores copian a otros diseñadores independientes; y junto con la apropiación cultural son algunos de los ejemplos mas frecuentes de errores de los que es difícil volver. Estos actos existieron siempre, como fue el caso de John Galliano en 2011 cuando fue despedido de Dior por sus dichos racistas y antisemita. Pero con el surgimiento de internet y las redes sociales, toda persona tiene acceso a un medio de comunicación masivo y la posibilidad de influenciar a la sociedad desde su teléfono.

Se califica a una entidad como ¨cancelada¨ cuando, tras haber cometido uno o varios errores, remarcados y viralizados, deja de tener el apoyo de sus compradores y las prensa. Podría decirse que es un boicot, ya que como consecuencia, esas personas dejan de seguir y comprar a la marca o diseñador cancelado. Diet Prada es el nombre de una cuenta de instagram con mas de 2 millones de seguidores dedicada a puntualizar cuando un diseño es copiado de un artista independiente o de diseños pasados. Gracias a esto, se evita caer en el greenwashing, purplewashing, pinkwashing, y cualquier otra situación en la que una marca aparenta sumarse a una causa pero internamente no la representa.

A primera vista, señalar y visibilizar un error, no parece un hecho nocivo, simplemente ayuda a los consumidores a saber la verdad detrás de las marcas, y a las marcas a cambiar su forma de diseñar y comunicar. El problema está en que no termina ahi. La cultura de la cancelación lleva a que las personas no tengan la oportunidad de aprender de su error y reivindicarse, terminando por desaparecer, y con ella, muchos puestos de trabajo. La moda es un negocio del que participan millones de personas, de las cuales muy pocas son responsables de estos errores, es más, en ocasiones, quienes cometen el error, son ajenos al negocio. En otras palabras, la cultura de la cancelación es una sentencia que no cumplen solo los culpables.

Otro elemento que hace de la cultura de la cancelación algo cuestionable es la frecuencia y la naturalidad con la que se realiza. Hay quienes argumentan que es una especie de bullying, ya que no permite que las compañías aprendan de sus errores, si no que directamente las castiga. Existe cierta velocidad para juzgar que frente a un mínimo error, lo vuelve no salvable. Este no es siempre el caso, pero justamente, esa es la cuestión central, la falta de investigación previa a decidir entre el fin y la continuidad de una empresa.

Un claro ejemplo es el de Marchesa, una marca de vestidos de alta costura Georgina Chapman and Keren Craig, siendo la primera esposa de Harvey Weinstein, productor de Hollywood condenado por acoso y abuso sexual laboral. Desde ese momento, a pesar de contar con el apoyo de Anna Wintour y Scarlett Johansson, y su distanciamiento del caso, la marca no ha podido volver a presentarse en la semana de la moda. Otro caso claro de cancelación es Victoria´s Secret, la empresa de ropa interior más grande del mundo cuyo ex-director de marketing Ed Razek, dijo en 2018 que las modelos transexuales y plus size no podrían representar los estándares de belleza de la marca. Estos hechos provocaron la baja en las audiencias del desfile de la marca y que los consumidores se trasladaran a marcas más inclusivas.

Entonces, ¿hay que cancelar o no cancelar? No se puede determinar si es moralmente correcto cancelar, pero si se puede concluir que, para cancelar, primero se debe investigar, y acusar sabiendo las consecuencias que puede ocasionar. El fin último debe ser el cambio.

By ORNELGA

Viva la moda
¿CANCELAR O NO CANCELAR?

Muchos ojos sobre lo que las marcas comunican. Simples pero contundentes comentarios que llevan a que el público forme una opinión y determinen el futuro de las marcas. Y, ¿que pasa con los diseñadores cuando esto ultimo sucede?
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